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BEBIDA - ALIMENTO - SACRAMENTO ¿Que es la cerveza? - ¿Que era la cerveza?: la cerveza es la bebida alcohólica más bebida en el mundo. la primera cerveza de la historia fue producida hace más de 10.000 años. A pesar de que hoy en día existan centenares de tipos de cervezas, que se diferencian entre sí en el gusto, color, espumosidad, acidez, estabilidad de conservación, grados alcohólicos, pericia en su producción y precio, todas estas cervezas se basan en la misma receta original. La cerveza de hoy es una bebida fermentada compuesta por cereales de malta, agua y lúpulo. La malta es nutritiva, el lúpulo tranquilizante y el alcohol embriaga. La cerveza moderna es una bebida que repone, pero que al poco tiempo desencadena un efecto soporífero. Quién bebe cerveza se olvida del alboroto exterior e interior. Hay que decir que la cerveza no ha sido siempre una bebida tan aburrida. En la antigüedad la cerveza se animaba con la fuerza de determinadas hierbas (ej. cáñamo). La cerveza tenía magia, en ella vivía el alma de un dios o de una diosa. Contenía el poder de la sagradas plantas mágicas y nacía de la mística transformación de la naturaleza. Era al mismo tiempo alimento, pócima y sacramento. Esta bebida alcohólica servía, entre las poblaciones civiles y primitivas, sobretodo como excipiente o disolvente de drogas mucho más eficaces y fuertes. No hay casi ninguna otra planta de la que se conozcan los efectos psicodélicos, narcóticos o embriagadores que no se haya añadido a la cerveza por lo menos una vez en algún momento de la historia de la humanidad. La cerveza reforzada de esta manera no era un somnífera para poder utilizar todas las noches, sino un bebida espiritual que se utilizaba para poner en contacto los hombres con los dioses, los antepasados u otras realidades. El contenido alcohólica de esta cerveza era muy bajo y servía en primer lugar para disolver las sustancias activas de las drogas vegetales que en ella se añadían. Pues la cerveza en los tiempos antiguos no se diferenciaba de la actual solo por su gusto: también su empleo y efectos eran completamente diferentes. Esta cerveza actuaba ampliando la conciencia, estimulando y excitando sexualmente. Daba a los hombres visiones paradisíacas, éxtasis maravillosas y fuerzas invencibles cuando se bebía en las solemnidades religiosas publicas o privadas. Se brindaba a los antepasados de los dioses y se ofrecía sacrificios a los gigantes, a los duendes y a las brujas. La bebida era el Médium entre el hombre y la divinidad, el mundo visible y él invisible entraban en contacto entre ellos. La cerveza se veneraba como un dono de los dioses, se consideraba un fármaco milagroso y se utilizaba en las practicas mágicas. Pero la historia de la cerveza es la historia de su decadencia, de pócima sagrada y divina a mejunje profano de masa. En casi todas las etiquetas de cerveza está escrito: “ producida según el precepto (ley) de autenticidad del 1516”, el precepto de autenticidad que según la literatura del argumento se describe como el “primer decreto de derecho alimentar”, y que viene elogiado demasiado, prescribe que la cerveza se produzca solo con agua, malta, lúpulo y la ayuda de la levadura. Con el precepto de autenticidad se prohibió que se añadiesen a la cerveza sustancias psicodélicas, excitantes, afrodisíacas, tonificantes y oficinales. Por ello se convierte no solo en la primera decreto en tema de alimentación sino también la primera ley antidroga de tipo occidental. En el siglo XVI, la iglesia y el estado querría regular el consumo de las drogas del pueblo: el alcohol, en especial modo el vino, era la droga cristiana, y el uso del lúpulo era privilegio de los monasterios y las fabricas de cerveza. Todas las otras hierbas eran consideradas, por la autoridad, plantas de los dioses paganos, por eso obras nocivas del diablo. El precepto de autenticidad, que no a caso nace en la época de ora de caza a las brujas fue un hecho a la vanguardia por parte de los cristianos contra los paganos. En la mayoría de los libros de la historia de la cerveza, la cerveza de los antiguos se describe como primitiva del punto de vista del sabor, mientras que en ellos se celebran las conquistas de la moderna tecnología industrial. El uso de aditivos que la refuerzan viene considerado reprobable o en la mejor de las hipótesis una curiosidad histórico cultural. En esta historia secreta de la cerveza viene presentado el valor de las antiguas cervezas y su significado ritual, de manera de poderla considerar desde otro punto de vista. Para la cerveza independientemente que contenga lúpulo, cáñamo u otras sustancias excitantes, vale todo lo que vale para cualquiera otra droga: si se ingiere en el momento y lugar adapto y en dosis ponderadas, las experiencia que nos ofrece pueden ser integradas en la propia vida de manera útil e inteligente. La cerveza como droga: el deseo de embriaguez es una necesidad biológica fundamental del hombre y se coloca en al mismo nivel que el deseo de amor y de erotismo. Pero ¿qué es la embriaguez? La mayoría de los seres humanos de nuestro tiempo conoce como única sustancia estupefaciente el alcohol, y cree que el emborracharse sea igual que todos los demás tipos de embriaguez. Pero es verdad lo contrario. Ninguna otra droga tiene el mismo efecto del alcohol. La embriaguez por el alcohol esta caracterizada por excitación y alegría inicial, pero bien pronto se transforma en delirio en el cual la percepción de uno mismo sea anula y se rompe el contacto con el mundo exterior. La embriaguez alcohólica es un aturdimiento que provoca daños cerebrales permanentes: significativamente una ALE del galesa con alto contenido alcohólico se llama “Brain damage “ (daños cerebrales). Otras drogas como el cáñamo, el opio, las setas alucinógenas, etc. Estimulan el cerebro, son sustancias psicoactivas, por lo que activan contenidos de la psique habitualmente inconscientes y provocan un aumento de la percepción de la propia conciencia. Los estados de embriaguez no son “paraísos artificiales”, sino paraísos naturales, por que están profundamente anclados en la conciencia como posibilidad de experiencia humana. Muchos de estos estados se caracterizan por visiones cósmicas, experiencias profundas de dimensiones nuevas y diversas, conciencias extensas, sensaciones de beatitud y éxtasis. En las culturas antiguas, las plantas que poseían efectos psicodélicos, capaces de ampliar la conciencia, venían veneradas como sagradas, se llamaban “las plantas de dioses”, y se utilizaban en los rituales para que los hombres pudiesen sacar beneficio. Las visiones desencadenadas por estas plantas se conciliaban con los modelos culturales que consentían a los hombres de integrar de manera inteligente estas experiencias extraordinarias en su propio crecimiento espiritual. Muchas poblaciones podían usar estas drogas y las consideraban de manera positiva. Las drogas en si no tienen valor , no son ni buenas ni malas. Simplemente la manera en la que se utilizan determina los efectos, negativos o positivos en el hombre. Las poblaciones antiguas reconocían en las cervezas mezcladas a fuertes sustancias estupefacientes bebidas rituales de origen divina que iniciaban el hombre a los misterios de la naturaleza. También las cervezas no enriquecidas por sustancias psicodélicas venían consideradas por alguna civilización antigua como drogas de origen divino y se bebían con respeto durante los rituales en honor a los dioses. Pero en un mundo en el cual las raíces están minadas por la cristianización, la industrialización y la sobre población, para los hombre no es licito consumir cerveza psicodélica y tampoco cerveza que embriaga con su contenido alcohólico. La mayoría de los fallecidos por droga en el mundo occidental no son victimas de la heroína, sino alcohólicos. Si una sustancia estupefaciente se utiliza fuera de su contesto cultural tiene casi siempre efectos negativos. Quien se queda borracho delante del televisor no vivirá ninguna revelación divina. El hombre occidental, a través del uso finalizado y cristiano del alcohol, verdadera arma misionera, ha degenerado hasta volverse un analfabeto psicodélico. Es el tiempo en el que quien, en esta sociedad en ruina, necesite embriaguez se conceda una adecuada asesoría sobre las drogas. Quizás se podría volver a empezar a ver en la cerveza un dono de la naturaleza y reconocer la dependencia de esta misma. La cerveza como afrodisíaco: Afrodita era la diosa griega del amor físico, de la seducción desenfrenada, de los placeres sexuales y de la belleza. Donaba a los hombres una grande cantidad de medios que aumentaban las alegrías del amor físico, suscitando la fantasía erótica, estimulando las sensaciones voluptuosas que confieren fuerza y duración sexual. Estas sustancias mágicas venían llamadas afrodisíacas en honor a la diosa. Desde los tiempos antiguos estas “plantas del amor” se añadían a la cerveza para obtener una bebida voluptuosa y hechizos amorosos. Estas cervezas se ofrecían en sacrificio antes a los dioses y luego de ellas gozaban los hombres. El efecto excitante hacía que los hombres se volviesen disponibles al amor y esta unión ritual glorificaba la diosa. De este modo erotismo, misticismo y el uso responsable de las hierbas mágicas se volvían instrumento para obtener una vida satisfactoria y feliz. Con el precepto del 1516, se prohibió de añadir afrodisíacos paganos y en su lugar se utilizó el lúpulo, un afrodisíaco muy conocido. Pero el recuerdo de la cerveza antiguamente afrodisíaca se ha conservado, por lo menos en las etiquetas. En el pasado la cerveza jugaba un papel también en los hechizos amorosos agrestes. “SI A KOTTBUS LA DONCELLA ESCUPE SECRETAMENTE EN EL VASO DE CERVEZA DE SU AMADO LOGRARÁ TENERLO; - SI EN BOEMIA UN JOVENZUELO VIERTE SANGRE DE MURCIELAGO EN LA CERVEZA DE LA DONCELLA, ELLA SE LE CONCEDERÁ”. En distintas zonas de Europa venían nuevamente producidas cervezas a las que se les atribuyó un cierto efecto afrodisíaco; la Bière Amoureuse 3615 Pécheurs, goza de esta fama, contenida en botellas estrechas y producida añadiendo pulpa de mango y otras 15 hierbas secretas. De todas maneras un comerciante de cerveza ha declarado que en el momento en el que se advierte el efecto afrodisíaco se ha bebido tal cantidad de alcohol que no se puede percibir nada. Cannabis The Beer: incorpora toda la historia del pasado de la cerveza, con sus pro y sus contra. Quiere para el presente ser un motivo de lucha civil contra los tabúes construidos para cegarnos. Quiere ser un producto anti-logo, un producto que de más libertad, más carácter, más filosofía a todo el mundo, un producto que pueda darnos la alegría de estar juntos en cualquier lugar o ambiente en el respeto de los pueblos, de las culturas, de las religiones y de las razas. Quiere ser algo nuevo, que pueda llevar a una nueva política del pensar. Un producto a trabajar por los seres humanos y no los seres humanos a trabajar por un producto. (Año del Señor MMII)
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